Cómo Afecta el Clima a Tu Auto y Qué Mantenimiento Hacer en Cada Temporada

El clima tiene un impacto directo en el funcionamiento y conservación de los vehículos, especialmente en países como México donde las condiciones pueden variar entre calor extremo, lluvias intensas, humedad o incluso frío en ciertas regiones. Aunque muchas personas piensan que su auto está preparado para cualquier ambiente, la realidad es que cada estación del año requiere cuidados específicos para mantener el auto en buen estado y prevenir fallas costosas.

En este artículo te explicamos cómo cada tipo de clima afecta los componentes más importantes del automóvil y qué mantenimiento deberías hacer según la temporada.


Temporada de Calor: Cuidado con el Sobrecalentamiento

Durante los meses más calurosos del año, el motor y otros componentes pueden sufrir debido a las altas temperaturas. En zonas como Guadalajara, Monterrey o Mérida, donde el termómetro puede superar los 35 °C, el riesgo de sobrecalentamiento del motor y deterioro de neumáticos aumenta considerablemente.

Recomendaciones para clima caluroso:

  • Revisa el nivel y estado del anticongelante/refrigerante. Cámbialo si ya está contaminado o tiene más de 2 años.

  • Verifica el correcto funcionamiento del ventilador del radiador.

  • Comprueba que el sistema de aire acondicionado esté enfriando correctamente, limpiando o cambiando el filtro de cabina si es necesario.

  • Mantén las llantas bien infladas, ya que el calor aumenta la presión interna y puede provocar desgaste irregular o reventones.

  • Lava tu auto con más frecuencia para proteger la pintura de los rayos UV.


Temporada de Lluvias: Visibilidad y Frenado en Riesgo

Las lluvias intensas son comunes en muchos estados mexicanos durante los meses de verano y otoño. El agua afecta el agarre del vehículo, reduce la visibilidad y aumenta el riesgo de fallas eléctricas.

Recomendaciones para clima lluvioso:

  • Cambia las limpiaparabrisas si dejan marcas o no barren bien el agua.

  • Revisa el estado del sistema de luces frontales, traseras y direccionales, ya que la visibilidad es clave.

  • Inspecciona las llantas y asegúrate de que tengan una profundidad de dibujo suficiente para evitar el “aquaplaning”.

  • Asegúrate de que no haya filtraciones de agua en puertas o cajuela.

  • Aplica un tratamiento hidrofóbico en los vidrios (repelente de agua) para mejorar la visión.


Épocas Frías o de Niebla: Batería y Combustible en Riesgo

En estados del norte como Chihuahua, Durango o partes de Puebla y el Estado de México, los vehículos también enfrentan retos por el frío, especialmente por las mañanas o en zonas de montaña.

Recomendaciones para clima frío:

  • Revisa el estado de la batería, ya que las bajas temperaturas reducen su capacidad de arranque.

  • Evita circular con el tanque casi vacío, ya que puede generar condensación interna y agua en el sistema de combustible.

  • Verifica que el calefactor interno funcione correctamente si lo utilizas.

  • Usa aceites de motor multigrado, adecuados para bajas temperaturas (consulta el manual del fabricante).


Climas Costeros o Húmedos: La Humedad Silenciosa

En zonas como Veracruz, Tabasco o Cancún, la humedad es constante. Esto puede acelerar la corrosión, afectar los contactos eléctricos y producir malos olores en el interior del vehículo.

Recomendaciones para clima húmedo:

  • Aplica productos anticorrosivos en zonas metálicas expuestas.

  • Limpia el sistema de aire acondicionado y usa deshumidificadores para evitar hongos.

  • Verifica que el interior del vehículo esté bien ventilado para evitar acumulación de humedad.

  • Asegúrate de que los contactos eléctricos y sensores estén sellados y limpios.


Consejos generales para todo el año

  • Lleva un control de mantenimientos preventivos cada 10,000 km o 6 meses.

  • Guarda el auto en la sombra o bajo techo siempre que sea posible.

  • Usa fundas protectoras si vives en zonas con condiciones extremas.

  • Haz revisiones antes de cada cambio de estación, especialmente si planeas un viaje largo.


El clima no solo influye en tu forma de manejar, sino en cómo se comporta y desgasta tu vehículo. Ajustar tus hábitos de mantenimiento según la estación puede ayudarte a prolongar la vida útil del auto, prevenir averías inesperadas y mantenerte seguro al volante.

Recuerda que la prevención siempre será más económica y efectiva que una reparación de emergencia.