Durante la temporada de lluvias es común encontrarse con calles inundadas, pasos a desnivel con acumulaciones de agua y encharcamientos cuya profundidad resulta difícil calcular. Ante estas situaciones, algunos conductores deciden continuar avanzando pensando que, mientras el automóvil no se apague, no existe ningún problema.
Sin embargo, atravesar una zona con agua puede afectar diferentes componentes aunque el vehículo continúe funcionando aparentemente con normalidad.
Frenos, conexiones eléctricas, rodamientos, sistema de admisión y diferentes fluidos pueden verse comprometidos dependiendo de la profundidad del agua y del tiempo que el automóvil permaneció expuesto.
Por ello, después de atravesar una inundación considerable es recomendable prestar atención al comportamiento del vehículo y realizar una revisión cuando existan señales anormales.
¿Por qué puede ser peligroso atravesar una calle inundada?
Desde el interior del automóvil resulta complicado determinar la profundidad real del agua.
Una zona que parece relativamente pequeña puede esconder:
- Baches.
- Alcantarillas abiertas.
- Desniveles.
- Objetos.
- Corrientes.
- Daños en el pavimento.
Además, la profundidad puede aumentar considerablemente en pocos metros.
El primer riesgo es perder el control o quedar detenido. El segundo es permitir que el agua alcance componentes del vehículo que normalmente deberían permanecer protegidos.
La altura de la entrada de aire es especialmente importante
El motor necesita aspirar aire constantemente para realizar la combustión.
Este aire ingresa mediante un sistema de admisión que normalmente comienza en alguna zona del compartimiento del motor.
Si el nivel del agua alcanza la entrada y el motor aspira líquido en lugar de aire, puede producirse una situación considerablemente más seria.
A diferencia del aire, el agua prácticamente no puede comprimirse dentro de los cilindros.
¿Qué es el bloqueo hidráulico del motor?
Cuando una cantidad suficiente de agua ingresa en uno o varios cilindros, el pistón intenta comprimirla.
Al no poder hacerlo normalmente, pueden generarse fuerzas extremadamente elevadas dentro del motor.
Dependiendo de las circunstancias, podrían dañarse componentes internos.
Por esta razón, si un vehículo se apaga mientras atraviesa una zona inundada, intentar arrancarlo repetidamente puede empeorar el problema.
Lo recomendable es determinar primero por qué se apagó.
Si el auto se apagó dentro del agua, no insistas con el arranque
Esta recomendación puede marcar una diferencia importante.
Cuando el motor se detiene durante el paso por una inundación, no sabemos inmediatamente si ocurrió por una falla eléctrica, ingreso de agua u otra causa.
Accionar repetidamente el motor de arranque puede hacer que los componentes internos intenten moverse nuevamente.
Antes de hacerlo es recomendable retirar el vehículo de la zona de manera segura y realizar una inspección.
El filtro de aire puede revelar si ingresó agua
El sistema de admisión y el filtro de aire pueden inspeccionarse para buscar humedad.
Un filtro completamente mojado después de atravesar una inundación es una señal que merece atención.
También debe comprobarse si existe agua dentro de conductos relacionados con la admisión.
No basta con esperar unas horas y volver a intentar encender si existen indicios de que el agua pudo llegar al motor.
Los frenos pueden comportarse diferente después de mojarse
Al atravesar agua, discos y otros componentes del sistema de frenos pueden quedar completamente mojados.
Temporalmente puede modificarse la respuesta de frenado.
Después de salir de un encharcamiento moderado, el conductor podría notar que necesita mayor distancia para detenerse.
En condiciones seguras puede comprobarse progresivamente la respuesta del pedal.
Si aparecen ruidos, vibraciones o una reducción importante en la capacidad de frenado, es recomendable realizar una inspección.
El agua también puede afectar componentes eléctricos
Los automóviles modernos cuentan con una gran cantidad de sensores, conectores, módulos y cableado.
Muchos componentes poseen protecciones contra humedad, pero esto no significa que todo el sistema esté diseñado para permanecer sumergido.
La entrada de agua puede provocar:
- Falsos contactos.
- Corrosión.
- Luces de advertencia.
- Fallas intermitentes.
- Problemas en sensores.
Lo complicado es que algunos síntomas pueden aparecer días o semanas después.
Una falla eléctrica puede aparecer tiempo después
Después de una inundación el vehículo puede funcionar perfectamente durante varios días.
Posteriormente comienza a presentar una luz de advertencia o una falla intermitente.
Esto puede ocurrir cuando queda humedad dentro de un conector y comienza gradualmente un proceso de corrosión.
Por ello, si el agua alcanzó una altura considerable, una inspección preventiva puede resultar conveniente incluso cuando no existe una falla inmediata.
Los rodamientos también pueden verse afectados
Los rodamientos de las ruedas están diseñados para trabajar bajo condiciones difíciles y cuentan con protecciones.
Sin embargo, una exposición severa al agua puede contribuir al deterioro de componentes que ya presentaban desgaste o sellos comprometidos.
Tiempo después pueden aparecer:
- Zumbidos.
- Ruidos.
- Vibraciones.
- Holguras.
Si después de circular por una inundación aparece un sonido nuevo proveniente de las ruedas, conviene revisarlo.
Revisa los fluidos cuando la exposición fue considerable
Dependiendo del diseño del vehículo y de la profundidad alcanzada, el agua podría contaminar determinados lubricantes.
Este riesgo aumenta cuando respiraderos, sellos o componentes permanecieron sumergidos.
En una revisión pueden comprobarse fluidos relacionados con:
- Motor.
- Transmisión.
- Diferencial.
- Otros componentes mecánicos.
Un lubricante contaminado con agua puede perder capacidad para proteger correctamente las superficies internas.
El escape también queda expuesto
Cuando el agua alcanza una altura considerable, parte del sistema de escape puede quedar sumergido.
Mientras el motor permanece funcionando, los gases continúan saliendo.
Sin embargo, si el motor se apaga dentro de una zona profunda, las condiciones cambian.
Por ello, después de una exposición considerable también puede ser conveniente revisar el sistema de escape y sus componentes.
¿Qué pasa con la transmisión?
La transmisión contiene lubricantes y componentes que deben permanecer protegidos de contaminantes externos.
No significa que atravesar cualquier charco provocará inmediatamente una falla.
El nivel de riesgo depende principalmente de la profundidad, tiempo de exposición y diseño del vehículo.
Si el agua alcanzó zonas importantes de la parte inferior durante un periodo prolongado, conviene inspeccionar el estado de los fluidos.
No olvides revisar la parte inferior del automóvil
Las inundaciones pueden esconder objetos que el conductor no puede ver.
Piedras, ramas, basura o daños en el pavimento pueden golpear la parte inferior.
Después de atravesar una zona complicada conviene revisar si existen:
- Protectores desprendidos.
- Golpes.
- Piezas colgando.
- Fugas.
- Daños en el escape.
Un ruido nuevo después del incidente puede estar relacionado con algún impacto y no necesariamente con el agua.
El interior también puede revelar problemas
Si el agua ingresó al habitáculo, no es recomendable limitarse a secar superficialmente las alfombras.
Debajo pueden encontrarse materiales aislantes capaces de retener humedad durante mucho tiempo.
Además, dependiendo del automóvil, pueden existir conexiones o módulos eléctricos instalados en zonas relativamente bajas.
La humedad atrapada puede generar:
- Malos olores.
- Corrosión.
- Moho.
- Problemas eléctricos.
Una limpieza y secado adecuados son importantes después de una entrada considerable de agua.
¿Qué hacer inmediatamente después de atravesar un encharcamiento?
Si el vehículo continúa funcionando normalmente y el agua no alcanzó una profundidad considerable, es recomendable mantenerse atento a cualquier cambio.
Observa especialmente:
- Respuesta de los frenos.
- Luces de advertencia.
- Ruidos nuevos.
- Vibraciones.
- Funcionamiento del motor.
- Cambios en la transmisión.
Si algo se comporta diferente, evita asumir que desaparecerá por sí solo.
¿Y si el motor comienza a fallar después de pasar por agua?
Si aparecen tirones, pérdida de potencia o funcionamiento irregular inmediatamente después, es recomendable realizar una revisión.
Puede existir humedad en algún componente eléctrico o en el sistema de admisión.
Continuar conduciendo sin conocer la causa puede agravar determinadas situaciones.
El comportamiento exacto del automóvil ayudará al técnico a determinar qué zonas deben inspeccionarse primero.
No intentes atravesar el agua siguiendo simplemente a otro automóvil
Que otro vehículo haya conseguido pasar no significa que el tuyo pueda hacerlo de manera segura.
Los automóviles tienen diferentes:
- Alturas.
- Ubicaciones de admisión.
- Distancias al suelo.
- Sistemas eléctricos.
- Diseños de transmisión.
Una camioneta y un automóvil compacto pueden reaccionar de manera completamente diferente ante la misma profundidad.
Además, las condiciones pueden cambiar rápidamente.
Circular rápido tampoco es una buena estrategia
Algunos conductores aceleran para intentar atravesar el agua antes de perder velocidad.
Esto puede generar una ola mayor alrededor del vehículo y aumentar la posibilidad de que el agua alcance zonas superiores.
También reduce el tiempo disponible para reaccionar ante un bache, objeto o cambio de profundidad.
Cuando existe duda sobre la seguridad de una zona inundada, buscar una ruta alternativa suele ser la decisión más conveniente.
Qué señales debes vigilar durante los días posteriores
No todos los problemas aparecen inmediatamente.
Después de una exposición importante al agua, presta atención durante los siguientes recorridos.
Algunas señales que justifican una revisión son:
- Nuevas luces en el tablero.
- Dificultad para arrancar.
- Motor inestable.
- Zumbidos en las ruedas.
- Frenos diferentes.
- Olores extraños.
- Fallas eléctricas.
- Humedad persistente dentro del vehículo.
- Cambios anormales en la transmisión.
Mientras más información puedas proporcionar sobre cuándo comenzó el síntoma, más sencillo será orientar el diagnóstico.
Una revisión preventiva puede evitar daños que aparecen después
El principal problema de circular por una inundación es que algunas consecuencias no son visibles inmediatamente.
El automóvil puede salir del agua, continuar funcionando y dar la impresión de que no ocurrió nada.
Sin embargo, humedad en conexiones, contaminación de fluidos o agua atrapada pueden generar problemas posteriormente.
Una inspección después de una exposición considerable permite comprobar los componentes más vulnerables y actuar antes de que el deterioro avance.
Si tu auto atravesó una inundación, no esperes a que aparezca una falla para revisarlo
Si recientemente circulaste por una calle con agua profunda, el motor se apagó durante el recorrido, aparecieron luces en el tablero o notas cambios en los frenos, motor o transmisión, agenda una revisión en un taller mecánico especializado.
Una inspección del sistema de admisión, frenos, componentes eléctricos, fluidos y parte inferior del vehículo puede ayudar a detectar humedad, contaminación o daños provocados por el agua. Revisarlo oportunamente puede marcar la diferencia entre realizar mantenimiento preventivo y enfrentar posteriormente una reparación mucho más costosa.


